17 de febrero de 2006

Amor propio



uizá una de las primeras actividades eróticas con las que el ser humano se encuentra en la vida es ésta. Sí, lo habéis adivinado gracias a mi finísima metáfora: me refiero a la masturbación. Eso mismo que ninguna mujer reconoce que hace. Bueno, tampoco es plan de ir contándolo en el autobús. Pero el goce solitario tiene un cierto aire de actividad secundaria que se practica cuando no se tiene nada mejor a mano (a mano, qué ingeniosa soy, Dios mío).
En cambio, hay que reivindicarlo como una parte igualmente placentera que el sexo compartido en una relación a dos bandas. Y también se puede compartir, por qué no. Ver a un hombre delante de mí y al alcance de mis manos, pero concentrado en darse placer, como sólo él sabe hacerlo por bien que lo haga yo, resulta de lo más excitante. Y a la inversa me gustaría que los hombres lo vieran de la misma forma, pero a la mayoría parece resultarles casi ofensivo: "¿Para qué me tienes aquí a mí?" "¿Es que no te basta conmigo?". Como si una cosa quitara la otra... quizá después yo tenga más ganas que antes...
En cuanto a la técnica, pues no será por ayuda, sinceramente. "Darle al manubrio" o "hacerse un dedito" revelan poca imaginación, como mínimo. Cualquier visita a un sex shop o la lectura de un libro, incluso páginas web, al respecto nos revelarán trucos que ni se nos habían pasado por la cabeza. Por no hablar de todos los lugares donde puede practicarse: el más raro, en mi caso, ha sido en mi coche... yo conduciendo, por autovía, a 120 por hora. El sexo arriesgado no es sólo hacerlo sin condón, está claro.
Aunque, juguetes y técnicas aparte, lo habitual es acudir a los propios dedos para este menester. Incluso así puede hacerse de muchas formas. Cambiando de mano, de posición, etcétera. Mi favorita, no se me pregunte por qué, es boca abajo. Sí, con el brazo bajo el cuerpo. Y, si la temperatura lo permite, completamente desnuda sobre una cama... a ser posible de matrimonio, y sola. La compañía puede venir luego...
Imagen: Ana Simonja

5 comentarios:

Principe de la Lujuria dijo...

Nunca dejemos de masturbarnos... solos y no tan solos ;-)

Besos Húmedos

arnand37 dijo...

Por Dios, acabo de descubrir tu blog y corro serio peligro de engancharme a el...

Humbert dijo...

solo o en compañía, hay que disfrutar siempre.

un placer

madrid dijo...

me encanta tu blog, y comparto contigo que no hay nada mas excitante que ver a una mujer masturbandose , a mi me encanta y no me siento mal de ningun modo , me parece un regalo precioso y me excita muchisimo

besos

El Lehendakari dijo...

Hola. Casualmente he dado con tu blog y me está resultando muy interesante. Como en esta entrada como podía haber comentado en alguna anterior y seguramente lo haré en alguna posterior. Pues sí, una opción más la masturbación, y en caso de estar sin pareja es ineludible, al menos en un hombre. Y en absoluto me resultaría ofensivo ver masturbarse a mi pareja, al revés, es muy erótico y a la vez seguramente instructivo. Sigo leyéndote. Un dedo, perdón, quería decir un saludo.