19 de febrero de 2006

Deseo



na voz en mi oído,
tu aliento en mi pelo.
Cualquier cosa basta para encender el deseo.
Me envuelven sus oleadas,
me invaden mente y cuerpo.
Por un instante no hay más
que mis manos en tu sexo.
Pero yo estaba sola
cuando me llevaste al cielo.

1 comentario:

Humbert dijo...

"una voz en mi oído,
tu aliento en mi pelo."

no hay nada que me excite tanto con la ropa aún puesta.

un placer

p.d. rectifico: tal vez una mirada.