2 de marzo de 2006

¿Vamos de compras?


(Nota: no dispongo del nombre del autor de esta imagen, pero creo que os gustará verla en su contexto. De nada)


í, justo, de ese tipo de compras que estáis pensando. No hace mucho tiempo pusieron en mi ciudad una sucursal de esta cadena inglesa que se anuncia como un sex shop especializado en mujeres: pues allá tengo que ir yo, pensé, y ni corta ni perezosa le hice una visita.

Lo más llamativo de la tienda en cuestión es que no tiene el aspecto exterior un poco vergonzante de los sex shop de toda la vida. Efectivamente, es muy femenina: color rosa y brillos por todas partes. Toda la tienda se puede ver desde fuera, aunque la parte de sex shop se encuentra arriba. La parte de abajo la ocupa la lencería, que desde luego es preciosa... y tan cara como se puede imaginar. Entre la lencería ya podemos ver algunos cacharritos y cremas, pero al llegar arriba es cuando nos encontramos con bonitos juguetes como éste (creo que me voy a pedir uno para mi cumpleaños) o con cositas más bizarras como éstas, aunque desde luego todo de muy buen gusto y tal. También hay kits de regalo como éste, del que conviene avisar a tu pareja que no sirve para hacer bricolaje. Ahora bien, la estrella de la tienda es este aparatito, el cual, si te cansas de él (mmm... ¿y por qué te ibas a cansar?), se puede aprovechar como regalo de Navidad para la tía Ofelia, que seguramente lo colocará tan feliz en una vitrina del salón... o no, fíate tú de las tías solteras. A mí no me convence, sobre todo porque cuesta más de doscientos euros. Por un poco más me compro un hombre.

Bien, sí, pues la tienda está muy bien, pero el caso es que se me ha abierto la curiosidad... Vamos a ir un poco de compras por Internet. Ah, la red, el paraíso de las compras... sobre todo de las relacionadas con el sexo, por aquello del anonimato (o la ilusión del mismo...). Si buscamos en Google las palabras "sex shop" nos salen más de cuatro millones de resultados, todo un éxito, sí señor. Aunque no todas son lo que parecen. Por supuesto, también hay sitios especializados, por ejemplo, éste sólo vende... una silla erótica? Pero bueno, ¿qué ha pasado con la cama?

En cuanto a los productos, el único límite es la imaginación. Ejemplos, a cientos. Desde la cápsula vibradora que funciona mientras recibes llamadas por el móvil (esta no vale, a mí me llaman muy poco), el estimulador para el clítoris en forma de osito (¿a quién se le ocurren estas cosas?) o el equipo que te permite clonar tu pene favorito y convertirlo en un juguetito (¿que no? vean, vean...) o los dildos de cristal que más bien parecen material de laboratorio... En fin, un mundo de objetos sólo para el placer. O la vanidad: también hay joyería erótica (¿y eso no es incómodo?), incluso para hombres... no sé yo, muy preciado tiene que estar un hombre de su instrumento para encima adornarlo con pedrería...

Bueno, ¿y por fuera? ¿no disponemos de algún tipo de ropa que resulte especialmente apropiado para las veladas íntimas? Pues si se me pregunta, diría que hay un estilo que siempre me ha gustado, que nunca me atreveré a llevar (por lo menos para ir al trabajo...) y que me parece de lo más sensual: el gótico (no el arquitectónico, claro). ¿Que no? ¿Demasiado tapado? Bueno, aparte de lo vistoso, pocos estilos realzan así las formas femeninas. Investigad un poco y decidme dónde terminaría una invitación a cenar con una chica vestida con este modelito... y no es el más descocado.

Pues esto es todo... ¿qué? ¿que si me compré algo de la tienda? Emm... sí, un objeto de silicona... que espero estrenar dentro de poco... seguiremos informando.

4 comentarios:

arnand37 dijo...

mmmm... interesante sitio, e interesante compra. Espero que realmente sigas informando...

EDUARDO dijo...

Hola guapa

por que no pones fotos tuyas

besos

Anaïs dijo...

Arnand, eso espero yo también...
Eduardo, ¿quién te dice que no las he puesto ya?
Besos

Überblondie dijo...

Muy bueno el enlace de la lencería, me lo guardo, a buen seguro le daré utilidad tarde o temprano.

Gracias!