22 de mayo de 2006

La primera vez



ara variar un poco, el texto del post de hoy no lo he escrito yo. Me lo encontré de casualidad, navegando por este foro (sí, a veces dedico mis ratos libres a los videojuegos: todos tenemos algún vicio inconfesable). Se trata de un texto con recomendaciones para "la primera vez" y me ha encantado, así que lo reproduzco aquí, con permiso de su autor.

Lo primero es contar con muuuuuuucho tiempo por delante. Por menos de 8 horas, déjalo para mejor ocasión. El sexo es algo muy privado, muy íntimo, es absolutamente necesario estar seguro de que estaréis cómodos, tranquilos, sólos, y sin preocupaciones de que nadie os interrumpa. Apagad los móviles.

Antes de acudir a la cita, báñate durante, al menos, una hora. La bañera, hasta arriba, y bien de jabón: los dedos, arrugadetes. Y límpiate bien a fondo el rabo, pero a fondo, a fondo, a fondo. Este suele ser el momento de la pajilla pre-nochedepasión; es bueno descargar antes, siempre, y sobre todo, a tu edad y en tu situación. De momento, pasa de cortes y recortes de pelo: no es la oportunidad ideal para parecer un actor porno.

El lugar del crimen: poned música non-stop. No por nada, es para que, llegado el momento, la música ahogue vuestros susurros, gemidos y/o alaridos. La idea general del asunto consiste en que ella se encuentre cómoda y confiada, tranquila y segura de lo que hace. Si tiene miedo a que alguien os oiga folletear, no se relajará adecuadamente. La luz: existente, pero escasita. No dudo de que tu novia esté como un queso, pero seguro que tiene sus vergüenzas, sus defectillos, sus pudores y sus complejos. Háblala mucho, tendrás que transmitir una confianza y una seguridad que probablemente no tengas... Debes mostrarte tranquilo y feliz. Hazla sentir la mujer más deseada del mundo. Los lengüetazos y los chupetones están bien, pero antes, suminístrala una buena ración de abrazos y mimos varios. Antes de mostrarte apasionado, muéstrate cariñoso.

Bueno, cuando la cosa llegue a ese punto en el cual sabréis que empieza todo, échale valor y desnúdala tú. Aquí viene el primer jefe final de fase: debes desnudarla muyyyyy lentamente, Y NO APARTAR NI POR UN SÓLO MOMENTO TUS OJOS DE LOS SUYOS. Si eres lo suficientemente delicado, superarás con nota uno de los momentos más problemáticos para ellas: su propio cuerpo. El mensaje que un varón transmite a una mujer mientras la desnuda sin reparar en su cuerpo es muy bueno: te interesa hacer el amor ( o follar, o como lo llames) con ella, no con su cuerpo. Al pudor se le combate con leeeeentiiiiiiiiiiituuuuuuuuuuuuud.

Ya empiltrados, dedícate durante mucho, mucho rato, a acariciar su cuerpo, no sólo con tus manos, sino con todo tu cuerpo. Para eso te bañaste una hora: ahora tienes la piel suave, tierna y caliente, como la de un quinceañero. Durante la primera media hora (nusé, son tiempos orientativos, nada de relojes... mucho rato, es lo que digo), acariciala por todas las partes de su cuerpo por igual, sin prestar especial atención a nada concreto, pero sin esquivarlo. Quiero decir, acaricialo todo, pero no te quedes en zona concreta alguna. Mide y sopesa su grado de excitación: para cuando detengas tus caricias en las áreas más concretas, ella ya estará todo loca por que le prestes atención a su entreingle. Consejo brutal: caricias ascendientes desde la rodilla a la ingle, por la parte interior. Sub-consejo brutal: engáñala con tus caricias: hazle pensar que ya, por fín, la vas a tocar el coño como es debido... pero pasa de largo! Esto, sólo dos veces: a la tercera, se cagará en todo.

Cuando la cosa se haya puesto la hostia de sexual (lo notarás por el abundante caudal de flujo que celebrará tus caricias íntimas), es hora de recorrer su cuerpo con tu boca. Oooooootra vez, tomate tu tiempo, deja que la excitación supla tu inexperiencia, celebra cada terminación nerviosa de su piel... Y bájate al pilón. Despacito, como a lo tonto, recorriendo sus muslos y su vientre... si vas poco a poco hasta el pilón, para cuando llegue el primer lametón al potorro, ya tendrás el 80% hecho. Olvídate de lo que has visto en las pelis porno, que los chochos de verdad no se comen a mordiscos: sé suave, inspírate, disfrútalo como si esas piernas no se fueran a cerrar jamás. Luego, subes un momento y le susurras al oído "cuando creas que es el momento, házmelo saber". Ella entenderá "cuando estés a punto de correrte, avísale". Esto va bien.

Llegado ese momento taaaaaaaan increíble de meterla en adobo, hazlo con mucha, mucha delicadeza y suavidad. Juega con la cabecita de tu cacharro de 16 Cmts alrededor de la vulva. Presiona su clítoris con tu glande (el capullo, para los profanos). Ponte la goma. Vuelve a juguetear al "capullo Vs. clítoris", ve dando ligeros empujoncitos contra su himen... y adentro. Y ahora viene el segundo jefe final de fase. NO TE MUEVAS. Quédate dentro, quieto, calentito, pero NO TE MUEVAS. Háblala, pregúntala cómo está, muéstrate feliz y contento, preocúpate por ella... tercera fase:comienza a moverte... pero a moverte, no a metisacar, mueve tu pelvis contra su pubis, movimientos suaves, pausados... la idea es que se haga a la idea de lo que es tener una polla dentro de su cuerpo. Cuando lo tenga claro, que empiece un suavísimo metisaca, pero suavísimo, suavísimo, porque como dés dos caderazos medio fuertes, te correrás como un conejillo.

No esperes que ella llegue al orgasmazo supremo folleteando. Para eso, en cuanto termines tú con lo tuyo, te sacas la goma y te pones a zampar la merienda el tiempo que haga falta. Luego, duchita, relajo, calentón de nuevo... e interpretar la frase mítica:

"Una vez más, desde el principio".

3 comentarios:

galilea dijo...

Me ha gustado mucho la manera de guiarlos...

Genial, guapisima.

Besos.

Perséfone dijo...

Genial entrada, y genial Blog.

Enhorabuena ;)

Humbert dijo...

¿y estos consejos solo sirven para la primera vez? me han parecido de lo más acertados, y para todas las ocasiones. y coincido con galilea: me gusta la manera de guiar y el lenguaje. chapeau.

un placer