28 de junio de 2006



Ahora mismo me encuentro echándote de menos.
Mi cuerpo está tendido sobre sábanas frías
mis manos sólo tocan aire
y tienen que conformarse con recordarte por las noches.
Dime qué hago ahora yo con todo este deseo.

Foto: Insousciance

6 comentarios:

Secretos de una irracional dijo...

Tienes tres opciones:
1. Masturbarte.
2. Tirarte a alguien.
3. Quedarte con las ganas.
Espero por ti, que no optes por la última. Nadie se merece desperdiciar tu tiempo, ni nuevas oportunidades, ni buenos orgasmos en soledad. Así que ya sabes, a disfrutar!

Dr. Strangelove dijo...

que mala que eres, irracional, que mala... ¿tú qué es lo que harías? ¡qué es lo que hacemos cuando nos ataca así el deseo y el recuerdo?

besos a las dos ;)

Platinum dijo...

Yo tengo deseo de sobra también. Podemos juntarlo, trocearlo, empaquetarlo, embolsarlo y regalarlo. O sin empaquetarlo. Lo regalamos y a alguien le vendrá bien. Que hay mucho soso por ahí. Ya verás cómo nos lo agradecen, ellos y ellas. Y sus parejas, amantes o amores, claro. Por deseo, que no quede...
Beso

Anaïs dijo...

Jaja, irracional, pues me lo pones difícil... no, espera, tienes razón. A disfrutar se ha dicho!

Doctor, usted lo sabe bien, eh?

Platinum, ponemos una tienda?

Besos a todos.

Dr. Strangelove dijo...

demasiado bien, anais... cualquier día de estos escribiré un blog sobre ello :D

un beso ;)

Secretos de una irracional dijo...

d.r. strangelove hago exactamente lo que hacemos todos...

Besos!!!