25 de septiembre de 2006

Cien


oy, por primera y última vez, voy a escribir para ti.
Aunque nunca me has leído, aunque nunca leerás estas palabras.
Por todo lo bueno que me has dado.
Por regalarme los tesoros más valiosos.
Aunque ahora veas que mis huellas se alejan en la arena
y quizá nunca puedas alcanzarme.
Ojalá que la vida sea dulce contigo.
Suerte.


Foto: Pascal Renoux

7 comentarios:

Juan Solo dijo...

Arghhhhhh, identificado me sentí!!! y adjudiqué obvio a alguien de mi vida lo escrito. fuerte, de esas cosas que exiben que tanto me gustan.

Víctor dijo...

Muy bonito lo escrito.

Juanjo dijo...

Que tus huellas en la arena sean borradas por una nueva ola de mar, se lo que sientes y lo que dices en esa dedicatoria. A mi me pasa lo mismo, aunque no tenga tu valor.

Eva dijo...

Lo mejor a veces, cuando vemos que hay cosas que no pueden ser, es dejarlas libres.
Suerte sobre todo para ti.

mithras dijo...

Tu veras si vale la pena dejarle marchar, es tu decisión.
Un beso

malditaluna dijo...

Generosa, al desear lo mejor para el amor perdido. A veces es imposible, qué grato que tú seas capaz de hacerlo. Besos.

fisiologus dijo...

lástima que no lo pueda leer porque seguro que le parecería tan bello.