13 de septiembre de 2006

Hambre



Tengo hambre de ti.
Hambre de tu cuerpo, de tu sexo, de tus labios.
Hambre de mirarte a los ojos sin engaños.
Hambre de sentirme desnuda bajo tus manos.

Hambre de devorarnos,
de vernos,
de pensarnos.

Y para saciar mi hambre
te daré mi cuerpo
te entregaré mi boca
te acogeré muy dentro
a escondidas
tras las puertas de mi cuarto.

5 comentarios:

Zârck. dijo...

Toc toc, ¿Se puede?...

Hermes dijo...

procura saciarte... se puede morir de habre...

Un beso.

Carlos dijo...

Se me está haciendo la boca agua. Qué apetito me está entrando!!!!

Y no sé muy bien que elegir para acompañar tan grato manjar. Quizás un chocolate templado o quizás un tiramisú o cualquier otra delicia, que pondría sobre ese hermoso cuerpo para ir saciando mi hambre.

Eva dijo...

¿Y quién no ha sentido alguna vez esas ganas locas de devorar a alguien?... Fantástico texto, fantástica foto...
(¿Te cuento un secreto?... Llevo meses acercándome de puntillas a tu blog, leyéndolo sin dejar comentarios, encantada con lo bien que escribes (el relato de la puerta15, fascinante), pero sin atreverme a decirte nada, porque lo "tuyo" es tan diferente a lo "mio"... luego dicen que no soy timida... Me alegro que te pasaras por mi blog, que lo encuentres interesante, yo seguiré vivniendo por aquí... pero prometo que esta vez sin timidez. Gracias por cómo escribes)
Un beso.

elena dijo...

hola, escrito maravilloso!!!
y aprovecho para preguntarte si puedo poner un link de tu blog en el mio???
Besos.