30 de noviembre de 2006

Aún


Aún siento el calor del hueco que has dejado en la almohada, y el olor de tu cuerpo en las sábanas revueltas.

Aún suena el eco de mis gemidos en las esquinas del cuarto y puedo ver las marcas de tus dedos en los pliegues de mi cuerpo...

Pero no estás tú a mi lado en la cama.

Aún recuerdo cada suspiro, cada mirada y cada gesto. Recuerdo tus ojos prendidos de mis pechos. Recuerdo tu piel, tus caderas y tu sexo. Recuerdo el beso más delicado y la embestida más intensa.

Aún resbala la humedad entre mis piernas...

Y al levantar la vista te veo sonreír desde la puerta.

Aún nos queda pasión para empezar de nuevo.

5 comentarios:

natalia dijo...

Palabras para recrear muchos momentos posteriores a muchas noches, tardes, mañanas de encuentros.

Juanjo dijo...

Aún han de llegar hermosos reencuentros...

Anaïs dijo...

Natalia, y ojalá fueran más aún... Besos y muchas gracias por pasarte por aquí.

Juanjo, pocas cosas más dulces que un reencuentro. Un abrazo.

venus dijo...

Entiendo lo que describes en este majestuoso post...

Ese olor que estan perceptible entre los que se acaban de amar es dificil de borrar, y más si la entrega fué intensa.

Los suspiros, las miradas, su sexo...

Me hicictes rememorar la entrega de anoche y que no sera nuevamente sino hasta la proxima semana.

venus

Ona dijo...

Describes muy bien las sensaciones que quedan cuando el amante abandona el lugar compartido durante varias horas. Y cuando parte, la sensación o deseo de que se vuelva a repetir. Aunque en ocasiones no ocurra. Siempre queda el deseo de que se repita, pero lo mas probable es que ocurra con otra persona y por supuesto con otras sensaciones igualmente enriquecedoras.
Un beso