4 de abril de 2007

Primavera


Esta mañana iba por una calle céntrica, andando en dirección al trabajo y como siempre con prisas. Coches, gente y ruido. Pero delante de mí, ajena a todo eso, iba volando una mariposa. Se ha posado en la acera y me he quedado mirando sus alas rojas y negras. La primavera estaba en las alas de esa mariposa, en el olor a azahar de los naranjos de la plaza, en las flores recién abiertas en los jardines.

No sé si será la primavera, pero ahora mismo te deseo como nunca.

6 comentarios:

Valeria dijo...

Creo que la primavera está también en ese deseo... Nos tiene acelerados los sentidos.
Un beso, Anäis

Carlos dijo...

Si ya de por sí las hormonas andaban algo alteradas, después de un invierno que no lo fué, con esta primavera que nos ha llegado me parece a mí que esto no va a haber quien lo pare.

belita dijo...

Anaïs sea o no la primavera disfrutalo como nunca antes con ese deseo que sientes crecer y te inunda.

TERESA dijo...

La primavera ,el buen tiempo,los dias mas largos...muchos cambios que alteran nuestros sentidos.

Ona36 dijo...

Con mariposa o sin ella, no escapamos a la primavera. A sus subidas y bajadas de estados de humor, a sus amores y desamores, a sus encuentros y desencuentros. Yo no se si es la primavera pero también deseo amar y ser amada. Seguir besando ranas hasta encontrar un príncipe. Seguir disfrutando de mi cuerpo y disfrutar del suyo. Anïs la primavera esperada y temida. Un beso.

Anónimo dijo...

Esta mañana, cuando ibas por esa calle céntrica, por encima de los olores cotidianos percibí el aroma de tu piel y tus fragancias más íntimas. Las aspiré profunda y largamente. Empecé a buscarte, te encontré y me puse a seguir tus pasos apresurados, tu silueta embaucadora, el ondular de tu cabellera. Embelesado, me posé en la acera para ver de cerca la inmensidad de tu belleza. Me perdí en tu mirada. El tiempo te llamó, proseguiste tu camino. Ya no pude esquivar la suela del zapato que me aplastó. Pero mañana, cuando tus aromas le anuncien a la ciudad tu presencia, renaceré y volveré a buscarte para perderme en el océano de tu mirada.

Ojo Cosmogónico